Respuesta breve
El rodaje no entra en ninguno de los cinco paquetes de VITON13, así que la jornada la organizas tú. Aquí tienes el relato hora por hora y la lista de lo que aporta el cliente: acceso, muestras, personas que aprueban y una entrega limpia al montaje.
Qué es una jornada de rodaje, hora por hora
Una jornada de rodaje es un bloque continuo de horas en el que se graba todo el material de una tanda de vídeos. Se divide en cuatro tramos: la entrada y la carga, el ajuste de luz y sonido, los planos prioritarios antes de la pausa y los recursos de después.
Aquí la hora es una unidad de trabajo y no una manera de hablar. Cada cambio de localización, cada movimiento de luz y cada reposición de producto consumen un tiempo que a las seis de la tarde ya no existirá. Por eso la jornada empieza con una lista de planos y no con la cámara.
Tres cosas dependen del cliente y sin ellas el equipo se queda parado: acceso físico al espacio en las horas acordadas, muestras de producto en estado de venta y una persona capaz de aprobar un plano en el momento. Ninguna de las tres se resuelve por teléfono a media jornada.
VITON13 entra en la cadena después de la cámara. Convertimos el material que entregas en piezas terminadas: montaje, subtítulos y exportaciones para formatos verticales. Las condiciones y los plazos de cada paquete están en /es/services/video-production y conviene leerlos antes de fijar la fecha.
Por qué ningún paquete de VITON13 incluye el rodaje
Conviene decirlo sin rodeos: el rodaje no entra en ninguno de los cinco paquetes. Single Reel por $70 no incluye grabación, guion ni actores. Reels Pack por $90 no incluye grabación: el material lo aportas tú. Monthly Content Engine por $290/mes no incluye jornadas de grabación ni stock de pago.
Campaign Edit por $180 no incluye música con licencia; esa licencia la compras tú. Reels Pack Express por $150 no incluye grabación ni licencias más allá de la pista facilitada. Las exclusiones cambian de un paquete a otro, así que lee la línea del tuyo en lugar de dar nada por supuesto.
La consecuencia práctica es sencilla. La jornada la organizas tú: por tu cuenta, con tu equipo o a través de un operador de cámara externo. Nuestro trabajo empieza donde ya existen los archivos. No es una restricción caprichosa: rodar y montar son ciclos de producción distintos con responsabilidades distintas.
De ahí la forma de este artículo. Lo que sigue es el relato hora por hora de una jornada, escrito no para convertirte en director, sino para que sepas qué acordar con quien sostiene la cámara y qué material debe llegar al montaje al final del día.
07:00–09:00: acceso a la localización y carga
La jornada empieza en una puerta y no en una cámara. Alguien tiene que abrir, señalar los enchufes, explicar dónde se tolera el ruido y decir a qué hora deja de estar libre la sala. En un espacio comercial, las horas anteriores a la apertura se pactan con una semana de margen.
Subir el equipo lleva más tiempo del que parece desde fuera. Trípodes, focos, pies y maletas hay que subirlos, abrirlos y colocarlos sin bloquear los pasos. El ascensor, el aparcamiento y el control de acceso pueden retrasar el arranque una hora entera si nadie los ha gestionado antes.
Comprueba la electricidad por separado. Los focos consumen corriente real y una instalación antigua en una oficina o un showroom puede no aguantarla. Preguntar cuántos enchufes hay y en qué circuitos suena aburrido hasta el momento exacto en que salta el magnetotérmico en mitad de una toma.
A las nueve el espacio debería estar libre de todo lo que no pinta nada: cajas sueltas, cartelería de la competencia, abrigos y comidas del personal. Despejarlo es tarea del cliente y se hace antes de que llegue el equipo, porque ordenar el encuadre durante la jornada se paga con horas de la jornada.
09:00–10:30: luz, sonido y el primer encuadre
Los primeros noventa minutos se van en la preparación. La luz se construye para un plano concreto y no para la habitación: dirección, difusión, fondo y ningún brillo sobre el envase. Cada cambio de ángulo posterior obligará a retocar, y por eso la primera posición se elige más despacio que las siguientes.
El sonido se comprueba aparte, incluso si el vídeo está pensado sin voz. El aire acondicionado, una nevera, la ventilación o una obra detrás de la pared acaban en la pista y estorban en el montaje. Apagar la ventilación durante dos horas es una decisión del cliente y no del operador.
El encuadre también se decide aquí. Si el material va a ir a feeds verticales, la composición se construye vertical desde el principio: sujeto centrado, aire arriba y abajo, nada importante pegado a los bordes. Recortar un plano horizontal a vertical no siempre sobrevive a esa pérdida.
Noventa minutos de preparación parecen caros hasta que los comparas con el precio de repetir el rodaje. Una luz colocada con calma aguanta todo el día; una luz colocada con prisa se acaba arreglando en el etalonaje, y Campaign Edit contempla una ronda de correcciones sobre el etalonaje.
10:30–13:00: los planos prioritarios van primero
El tramo central se reserva a los planos sin los cuales no hay vídeo. El razonamiento es directo: el equipo está fresco, la luz ya está puesta y todavía queda holgura en el horario. Si la tarde se tuerce, te quedas con lo esencial y no con un montón de recursos sin relato.
La lista de planos se escribe antes de la jornada y se imprime en papel. Indica qué se graba, desde qué ángulo, cuántas tomas y qué debe aparecer en cuadro. Un acuerdo verbal sobre que el producto salga un poco más grande se convierte en un debate de veinte minutos en el set.
Las tomas se cuentan en voz alta. Tres o cuatro pasadas de la misma acción le dan al montador ritmo para elegir y un movimiento limpio por donde cortar; una sola toma elimina esa elección por completo. No es perfeccionismo: un corte necesita material con el que poder armarse.
Antes de la pausa conviene revisar lo grabado en una pantalla decente y no en el visor de la cámara. Un foco blando, el trípode reflejado en el escaparate o el polvo sobre el envase se ven en un monitor y no se ven en tres pulgadas.
Muestras de producto: qué llevar al set
Las muestras las lleva el cliente y prepararlas es una tarea en sí misma. El producto tiene que estar tal y como lo verá quien compra: sin etiquetas de precio, sin pegatinas de almacén, sin la caja abollada. La cámara resuelve detalles que el ojo se salta en una tienda sin pensarlo.
Lleva más de una unidad de cada cosa. La cosmética se agota, la tela se arruga, la comida pierde aspecto en media hora bajo los focos y el envase se abre para el plano que enseña cómo se abre. Una segunda y una tercera unidad son un seguro contra la parada, no un lujo.
Prepara también todo lo que acompañará al producto en cuadro: bolsas de marca, etiquetas, documentos y fondos. Si la marca tiene normas de color y de uso del logotipo, llévalas impresas al set; de lo contrario se recordarán durante la ronda de correcciones y no antes.
Resuelve la parte legal por adelantado. Logotipos ajenos, música sonando en la sala, interiores reconocibles y caras de personas que pasan se deciden antes de rodar. Quitarlos en el montaje no siempre es posible y tapar medio cuadro con un desenfoque es una mala solución.
Personas: quién debe estar y quién aprueba
La jornada necesita a una persona del lado del cliente que pueda decir sí y no de forma definitiva. Ni observador ni ayudante: alguien cuya decisión no se vaya a revisar esa misma tarde. Si no, el día termina con material que después no firma nadie.
Aprobar por chat en mitad del rodaje no funciona. Mientras el plano está montado, los focos encendidos y la gente esperando, la frase sobre consultarlo con dirección cuesta dinero real. Es más fácil pactar los límites antes: qué se decide en el set y qué justifica de verdad una pausa.
Si aparece personal en cuadro, avísales con antelación y recoge su consentimiento por escrito para grabar y para usar las imágenes. Lo mismo vale para los clientes que entran en cuadro en una tienda. El tema merece una conversación aparte, pero el mínimo es el consentimiento antes y no después.
Conviene nombrar también a una segunda persona: la que resuelve la logística, es decir llaves, agua, acceso al almacén y contacto con seguridad. El papel parece administrativo y es justamente el que sostiene el horario cuando algo se sale del plan.
13:00–14:00: la pausa forma parte del plan
La pausa entra en el plan en lugar de dejarse al azar. Un equipo que trabaja ocho horas sin parar graba peor al final del día, y eso se nota en el material: movimientos blandos, foco impreciso y atrezo colocado donde no toca.
Una hora de pausa sirve para bastante más que comer. Se cargan baterías, se copian las tarjetas a un segundo disco, alguien confirma que el sonido se ha grabado de verdad y la lista de planos se corrige según lo que la mañana ha dado realmente.
Copiar las tarjetas no es un trámite. Mientras el material existe en un solo sitio, la jornada entera cuelga de una tarjeta. La segunda copia se hace en la comida y la tercera por la tarde; las dos cuestan menos que volver a reservar el espacio y el equipo.
También es un buen momento para una conversación honesta sobre el horario. Media lista hecha a la hora de comer significa que la otra media tendrá que encoger. Decidir qué se elimina le corresponde al cliente, y sienta mejor a la una que a las seis de la tarde.
14:00–17:00: recursos y formatos verticales
La tarde se dedica a los recursos: detalles, manos, texturas, recorridos y movimientos cortos de cámara. En el montaje sostienen los cortes y mantienen el ritmo. Sin ellos el vídeo se deshace en planos estáticos entre los que no hay nada que poner.
Si el material va a feeds verticales, algunos planos se graban en vertical a propósito en lugar de recortarse de un plano ancho. Single Reel incluye exportaciones para todos los formatos verticales, pero una exportación solo trabaja con lo grabado: el centro del cuadro pesa más que los bordes.
Deja margen en los bordes. La interfaz de cada plataforma tapa la parte superior e inferior del cuadro y los subtítulos viven en el tercio inferior. Una composición en la que el producto llega hasta el borde se lee como recortada en cuanto la interfaz se coloca encima.
Graba también pensando en distintas duraciones. La misma acción, capturada con un poco de entrada y un poco de salida, permite armar tanto una pieza corta como una más larga, y Campaign Edit es precisamente una pieza principal más derivados cortos.
17:00–18:00: cierre y entrega — contenedores y códecs
La jornada no acaba cuando se apagan los focos, sino con la transferencia de archivos. Ayuda distinguir contenedor y códec: MP4 o MOV es un contenedor, la envoltura que guarda las pistas de vídeo, audio y metadatos; el códec es aquello con lo que esas pistas están codificadas dentro.
La utilidad práctica de la distinción es que una misma extensión no garantiza un mismo contenido. La guía de MDN sobre formatos de contenedor explica qué pistas admite cada contenedor y por qué la compatibilidad se comprueba como pareja de contenedor y códec, y no por la extensión.
Acuerda de antemano cómo llegará el material: originales de cámara completos o tomas seleccionadas, audio en pista aparte o ya mezclado, con perfil logarítmico de color o sin él. Transcodificar por comodidad del lado del rodaje se come el margen que el etalonaje necesitará después.
Y confirma que la copia ha terminado antes de que el equipo se marche. Contar los archivos y abrir unos cuantos al azar cuesta cinco minutos en el set frente a un viaje aparte para recoger una tarjeta dos días después.
Subtítulos y accesibilidad: lo que decide el rodaje
La accesibilidad empieza en el set y no en el montaje. Una frase grabada sobre el zumbido del aire acondicionado no la salvan los subtítulos, y un sujeto colocado contra la ventana se convierte en una silueta a la que nadie puede leer los labios.
WCAG 2.2 pide subtítulos para el vídeo pregrabado con audio en el nivel A, y audiodescripción en el nivel AA. Es un criterio y no una cuestión de gusto: un vídeo alojado en tu propia web queda sujeto a los mismos requisitos que el resto de la página que lo rodea.
Otro criterio se refiere a la reproducción automática: cuando el sonido arranca solo y dura más de tres segundos, el usuario necesita una forma de detenerlo o de controlar el volumen. Lanzar los vídeos en silencio y con subtítulos es el camino más llevadero para cumplirlo.
Single Reel ya incluye subtítulos y una pista con licencia. Pero el texto del subtítulo tiene que caber en algún sitio: deja limpio el tercio inferior del cuadro durante el propio rodaje y no coloques ahí detalles del producto que el espectador necesite ver.
Después del rodaje: qué pasa al montaje y en qué plazos
Después llega el montaje, y su reloj arranca con la entrega del material y no con la fecha del rodaje. Reels Pack por $90 cubre hasta 5 montajes, con un plazo de 1-2 días laborables desde la entrega del material y 2 rondas sobre el montaje.
Cuando el calendario aprieta está Reels Pack Express por $150: 1 día laborable, entrega en 24 horas desde el material y 1 ronda de correcciones. Excluye la grabación y las licencias más allá de la pista facilitada, así que los derechos de cualquier otra música siguen siendo cosa tuya.
Single Reel por $70 es una pieza en 1-2 días laborables con 1 ronda, con subtítulos, pista con licencia y exportaciones para todos los formatos verticales. Campaign Edit por $180 se entrega en 3-5 días y da 2 rondas sobre el montaje y 1 sobre el etalonaje.
Cuando las jornadas se repiten, Monthly Content Engine por $290/mes funciona en ciclo mensual, con el volumen acordado al inicio de cada ciclo y 30 días de preaviso para parar. Las jornadas de grabación y el stock de pago no están incluidos. Las condiciones están en /es/services/video-production.
Lista práctica
- Acuerda las horas de acceso y el control de entrada con una semana de antelación.
- Comprueba cuántos enchufes hay y qué carga aguantan los circuitos antes de que lleguen los focos.
- Lleva dos o tres unidades de cada muestra en estado de venta.
- Designa a una persona capaz de aprobar un plano en el set de forma definitiva.
- Deja limpio el tercio inferior del cuadro para los subtítulos y la interfaz de la plataforma.
- Copia las tarjetas de memoria a un segundo disco antes de que el equipo se marche.
Preguntas frecuentes
¿Algún paquete de VITON13 incluye el rodaje?
No. El rodaje no entra en ninguno de los cinco paquetes. Single Reel no incluye grabación, guion ni actores; Reels Pack no incluye grabación, porque el material lo aportas tú; Monthly Content Engine no incluye jornadas de grabación ni stock de pago. Tú organizas el rodaje y nosotros trabajamos con el material.
¿Cuánto cuesta el montaje después de una jornada de rodaje?
Single Reel son $70 por una pieza en 1-2 días laborables con 1 ronda de correcciones. Reels Pack son $90 por hasta 5 montajes, en 1-2 días laborables desde la entrega del material, con 2 rondas sobre el montaje. Campaign Edit son $180, se entrega en 3-5 días y da 2 rondas sobre el montaje y 1 sobre el etalonaje.
¿Y si las piezas hacen falta al día siguiente?
Existe Reels Pack Express por $150: 1 día laborable, entrega en 24 horas desde el material y 1 ronda de correcciones. Excluye la grabación y las licencias más allá de la pista facilitada, así que los derechos de cualquier otra música siguen siendo cosa tuya.
¿Quién debe estar en el set por parte del cliente?
Una persona capaz de aprobar un plano de forma definitiva y, a ser posible, una segunda que resuelva la logística: llaves, acceso al almacén y contacto con seguridad. Aprobar por chat en mitad del rodaje detiene el trabajo y gasta horas ya pagadas.
¿Cómo se entrega el material al montaje?
Acuerda el contenedor y el códec por adelantado. MP4 y MOV son contenedores que guardan pistas de vídeo, audio y metadatos, mientras que el códec es aquello con lo que esas pistas están codificadas. La compatibilidad se comprueba como pareja de contenedor y códec, y transcodificar del lado del rodaje reduce el margen disponible en el etalonaje.

