Respuesta breve
Nuestra página de sección enlazaba a veinticinco de trescientas una fichas. El resto existía, abría y estaba en el sitemap, y pasó meses fuera del índice. Cómo funciona de verdad el enlazado interno.
Un sitemap indica una dirección, los enlaces indican importancia
Dos cosas que se confunden continuamente. Un sitemap es una lista: estas son las direcciones que existen. Los enlaces internos son una valoración: estas son las páginas que yo mismo considero dignas de alcanzarse.
El buscador lee ambas cosas y cree la segunda. La lógica es simple y bastante humana: si el dueño del sitio no considera que merezca la pena enlazar una página desde ninguna otra, probablemente no sea importante.
De ahí una situación que parece paradójica: la dirección está enviada, la página abre, devuelve 200 y aun así pasa meses fuera del índice. No porque sea mala, sino porque nadie declaró que importara.
Abajo va cómo funciona el enlazado interno, dónde suele estar el agujero y cómo comprobar el tuyo en una hora.
Nuestro caso: veinticinco enlaces para trescientas una páginas
Mientras averiguábamos por qué estaban indexadas 738 de nuestras 3310 páginas, llegamos a la sección de producto y contamos enlaces.
La página de la sección enlazaba a veinticinco fichas. Fichas había trescientas una en total.
Las otras doscientas setenta y seis existían, abrían y estaban en el sitemap, pero la única forma de llegar a ellas eran once páginas de paginación. Esas páginas de paginación no estaban en el sitemap.
Es decir, pedíamos al rastreador que recorriera novecientas direcciones mientras le decíamos, con la estructura del sitio, que de ellas importaban veinticinco. Creyó a la estructura.
No es una avería rara. Aparece sola en cuanto un catálogo supera la primera página de una lista, y casi nunca se detecta, porque para una persona con un buscador interno que funciona todo parece correcto.
Páginas huérfanas y cómo encontrarlas
Una página huérfana es aquella a la que no apunta ningún enlace interno. Existe, pero la única entrada es la dirección directa.
Hay dos maneras de encontrarlas. Primera: exporta la lista de todas las direcciones del sitio, reúne aparte todos los enlaces internos y resta lo segundo de lo primero. La diferencia son tus huérfanas.
Segunda, sin herramienta a mano: coge el sitemap y comprueba a mano una muestra de veinte direcciones, intentando llegar a cada una desde la portada usando solo enlaces. Cuántas de las veinte sean inalcanzables es aproximadamente tu porcentaje de huérfanas.
Revisa aparte las páginas creadas fuera del flujo habitual: landings antiguas, páginas de promoción, publicaciones puntuales. Esas se quedan huérfanas más a menudo.
Y recuerda el orden: una huérfana no tiene por qué dejar de serlo. A veces la conclusión correcta es que esa página no hace falta y toca retirarla.
La regla de los tres clics va de personas, no de robots
La regla antigua dice que toda página debe estar a menos de tres clics de la portada. Como requisito formal no funciona: en un sitio de mil páginas, tres clics es físicamente inalcanzable para todas.
Pero detrás hay una idea cierta. Cuanto más largo es el camino desde la portada, menos peso llega y menos veces se asoma el rastreador. La profundidad importa, aunque el número concreto sea arbitrario.
Es más práctico contar no clics sino una pregunta: ¿existe un camino natural hasta esta página que seguiría una persona real? Si la única forma de llegar es pasar páginas de una lista, no hay camino.
Por eso las listas largas se rompen por significado y no por paginación: con selecciones, categorías y filtros que tengan dirección propia. La paginación es una manera de no enseñarlo todo de golpe, no una manera de navegar.
Cuatro tipos de enlace interno
Hacen trabajos distintos y conviene no confundirlos.
De navegación: menú, pie, migas de pan. Idénticos en todas las páginas, así que transmiten poco, pero fijan el armazón. Las migas están infravaloradas: son baratas y enseñan la jerarquía con claridad.
Contextuales: enlaces dentro del texto. Los más valiosos, porque están rodeados de contenido que explica adónde llevan. Uno de estos vale por varios de navegación.
De bloque: productos relacionados, lee también, otros servicios. Baratos de implementar y buenos para la profundidad, siempre que se elijan por significado y no al azar.
Y cruzados: conexiones directas entre páginas vecinas del mismo nivel. Casi nadie los construye, y son justo los que sacan de su aislamiento a las páginas profundas.
Anclas: qué tiene de malo leer más
El ancla es el texto sobre el que va el enlace. Le dice tanto a una persona como al buscador qué hay al otro lado.
Leer más, aquí, pincha aquí no dicen nada. La página recibe un enlace pero ninguna explicación de qué trata. Para quien usa un lector de pantalla además carece de sentido: oye una lista de veinte leer más.
Un ancla que funciona nombra la cosa: instalación de ventilación en vivienda, no nuestro servicio. No hace falta que sea una consulta exacta; lo que importa es que el ancla deje claro el contenido.
El mismo ancla en todos los enlaces también es malo, por otra razón. Un sitio natural enlaza a una página con palabras variadas, y una variedad de anclas parece más normal que cien idénticas.
Una prueba práctica: lee en voz alta solo las anclas de una página, sin el texto de alrededor. Si queda claro adónde llevan, las anclas están bien.
La paginación: el agujero más común
Una lista partida en páginas es donde más se rompe el enlazado interno, y casi siempre en silencio.
Primer error: las páginas de paginación no están en el sitemap. Entonces la única ruta hacia los elementos profundos de la lista no está declarada, y el rastreador llega a ella la última.
Segundo: paginación hecha con script sin enlaces normales, un botón de cargar más que trae elementos. Cómodo para una persona; para un rastreador significa que no hay nada más allá del primer lote.
Tercero: páginas de paginación con una dirección canónica que apunta a la página uno. Es un consejo frecuente y es dañino: el buscador deja de tratar la segunda y siguientes como páginas propias y no sigue sus enlaces.
Lo correcto es más simple: enlaces normales, cada página de paginación canónica de sí misma y todas en el sitemap. Y en paralelo, una manera de llegar a los elementos que no sea pasar páginas.
Cuántos enlaces caben en una página
Una pregunta que gusta responder con un número, y aquí no hay número.
El viejo límite de cien enlaces se retiró hace mucho. El problema no es la cantidad, sino que cuantos más enlaces lleva una página, menos importancia recibe cada uno.
Guía práctica: si una página tiene doscientos enlaces y la mitad son menú y pie, quedan cien con contenido, y cada uno pesa la mitad de lo que pesaría con cincuenta.
La conclusión no es recorta enlaces, sino no enlaces a todo. Una página de servicio que enlaza a otros diecinueve servicios diluye su propio peso y no dice nada sobre prioridades.
De tres a cinco enlaces contextuales con sentido funcionan mejor que veinte automáticos.
Cómo construir el enlazado dentro de un catálogo
El caso más común y el más descuidado. Este es el orden que estamos aplicando a nuestra propia sección.
Primero las selecciones. No por categorías formales, sino por cómo elige una persona: por tarea, por presupuesto, por ocasión. Cada selección tiene dirección propia y enlaza a diez o veinte elementos.
Después enlaces cruzados entre vecinos. De tres a cinco enlaces desde cada ficha hacia otras parecidas. Se genera automáticamente, pero la selección tiene que seguir el significado: misma categoría, mismo nivel de precio, artículo complementario.
Después la paginación al sitemap, con enlaces normales dentro de ella.
Y solo entonces las fichas de vuelta al sitemap, por tandas y empezando por aquellas que ya reciben enlaces. El orden inverso repite la misma historia un mes después: direcciones enviadas, sin enlaces, sin rastreo asignado.
Comprobar tu propio enlazado en una hora
Cinco acciones, cada una responde a algo distinto.
Cuenta cuántos enlaces salen de una página de sección hacia sus elementos y compáralo con el número total de elementos. Una diferencia de varias veces es tu agujero.
Coge veinte direcciones al azar del sitemap e intenta llegar a cada una desde la portada usando solo enlaces.
Comprueba si las páginas de paginación están en el sitemap y si llevan direcciones canónicas apuntando a sí mismas.
Lee las anclas de tres páginas clave sin el texto de alrededor. ¿Queda claro adónde llevan?
Y mira si algo enlaza a tus páginas comerciales desde texto con contenido: artículos, descripciones, respuestas. Si a una página de servicio solo apuntan el menú y el pie, el buscador sabe exactamente que está en el menú.
Qué no hay que hacer
Tres tácticas que parecen lógicas y hacen daño.
No enlaces automáticamente cada aparición de una palabra en el texto. Acabas con una página donde la mitad de las palabras son enlaces, las anclas no significan nada y leer es imposible.
No montes un bloque de todos los servicios con enlaces a cien páginas en el pie de cada página. Eso no es enlazado interno sino dilución: cien enlaces desde cada página dicen que las cien importan igual, o sea que no importa ninguna.
Y no bloquees la transmisión de peso de los enlaces internos con la esperanza de acumularlo en las páginas importantes. Hace tiempo que la táctica no funciona como se cuenta, y entender qué lleva adónde se vuelve bastante más difícil.
Lista práctica
- Compara los enlaces de una página de sección con el número de elementos que contiene.
- Prueba veinte direcciones al azar del sitemap desde la portada usando solo enlaces.
- Confirma que las páginas de paginación están en el sitemap.
- Comprueba que la paginación es canónica de sí misma y no de la página uno.
- Lee las anclas de tres páginas clave sin el texto de alrededor.
- Averigua si algún texto con contenido enlaza a tus páginas comerciales.
- Retira los bloques del pie que enlazan a todo el sitio.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una página huérfana?
Una página a la que no apunta ningún enlace interno: existe y abre, pero la única entrada es la dirección directa. Se encuentran restando la lista de todos los enlaces internos a la lista de todas las direcciones del sitio; la diferencia son las huérfanas.
¿Hay que canonicalizar la paginación a la página uno?
No, es un consejo frecuente y dañino. El buscador deja de tratar la segunda página y siguientes como páginas propias y no sigue sus enlaces. Cada página de paginación debe ser canónica de sí misma y estar presente en el sitemap.
¿Cuántos enlaces internos debe llevar una página?
No hay un número; el viejo límite de cien se retiró hace mucho. Lo que importa es que cuantos más enlaces lleva una página, menos importancia recibe cada uno. De tres a cinco enlaces contextuales con sentido funcionan mejor que veinte automáticos.
¿Funciona la regla de los tres clics?
Como requisito formal no: en un sitio de mil páginas, tres clics es inalcanzable para todas. Pero la idea de fondo es cierta, cuanto más largo es el camino desde la portada menos peso llega. Pregunta mejor si una persona real tiene un camino natural hasta allí.
¿Qué debe decir el texto ancla?
De qué trata la página de destino: instalación de ventilación en vivienda, no leer más. Palabras como aquí o pincha aquí no dicen nada ni a una persona ni al buscador, y para un lector de pantalla se convierten en una lista de veinte entradas idénticas.

